sábado, 29 de marzo de 2014

Citas de la Santa Biblia.

San Mateo 13:24-30

Mat 13:24  Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 
Mat 13:25  pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 
Mat 13:26  Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. 
Mat 13:27  Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? 
Mat 13:28  Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? 
Mat 13:29  Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. 
Mat 13:30  Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. 





Mat 13:36  Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. 
Mat 13:37  Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. 
Mat 13:38  El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. 
Mat 13:39  El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. 
Mat 13:40  De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. 
Mat 13:41  Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, 
Mat 13:42  y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. 


San Marcos 4:16-29

Mar 4:26  Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; 
Mar 4:27  y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. 
Mar 4:28  Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; 
Mar 4:29  y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado. 



Mar 4:36  Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. 
Mar 4:37  Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 
Mar 4:38  Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 
Mar 4:39  Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 
Mar 4:40  Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 
Mar 4:41  Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen? 

Salmo 89:8-9

Sal 89:8  Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu fidelidad te rodea. 
Sal 89:9  Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. 

Sal 24:7  Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 
Sal 24:8  ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 
Sal 24:9  Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 
Sal 24:10  ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria. Selah. 


Sal 82:1  Salmo de Asaf. Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga. 
Sal 82:2  ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah. 
Sal 82:3  Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso. 
Sal 82:4  Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos. 
Sal 82:5  No saben, no entienden, Andan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra. 
Sal 82:6  Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; 
Sal 82:7  Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis. 
Sal 82:8  Levántate, oh Dios, juzga la tierra; Porque tú heredarás todas las naciones. 


Sal 110:1  Salmo de David. Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. 
Sal 110:2  Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos. 
Sal 110:3  Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud. 
Sal 110:4  Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. 
Sal 110:5  El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira. 
Sal 110:6  Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras. 
Sal 110:7  Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza. 


Núm 11:24  Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo. 
Núm 11:25  Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron. 




Luc 10:17  Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. 
Luc 10:18  Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 
Luc 10:19  He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 
Luc 10:20  Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. 


Luc 10:21  En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. 
Luc 10:22  Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 



Luc 10:23  Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; 
Luc 10:24  porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. 

Luc 10:25  Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 
Luc 10:26  Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 
Luc 10:27  Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 
Luc 10:28  Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. 
Luc 10:29  Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 
Luc 10:30  Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 
Luc 10:31  Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 
Luc 10:32  Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 
Luc 10:33  Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 
Luc 10:34  y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 
Luc 10:35  Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 
Luc 10:36  ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 
Luc 10:37  Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. 

Mat 25:34  Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 
Mat 25:35  Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 
Mat 25:36  estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 
Mat 25:37  Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 
Mat 25:38  ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 
Mat 25:39  ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 
Mat 25:40  Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 



Mat 25:41  Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 
Mat 25:42  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 
Mat 25:43  fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 
Mat 25:44  Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 
Mat 25:45  Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 



Todos los texto, son de la Santa Biblia RV. 1960.






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